Ardillas, águilas, halcones, milanos, palomas, mirlos, jilgueros y lechuzas son los habitantes permanentes de San Ramón que cada año reciben la puntual visita de golondrinas, petirrojos, abubillas, azulones, cormoranes, cucos y pájaros carpinteros.

Tan fácil como asomarse cualquier mañana a cualquier ventana con cualquier orientación. El espectáculo siempre es único e irrepetible. La Ciudad de San Ramón guarda infinidad de especies, tan admirables como tímidas, que recorren cielos y bosques sabiéndose observadas y protegidas.

Un crisol de oportunidades para que los más y menos pequeños encontremos ese instante en el nos sentimos más parte de la naturaleza. Como comunidad de vecinos este es nuestro mayor logro, preservar nuestro entorno para entregarlo intacto a las generaciones futuras.